Sólo tras muchos años de lucha, las mujeres, una vez superado su papel tradicional, lograron finalmente, al menos en el plano jurídico, su pleno reconocimiento como seres humanos iguales a los hombres. El reconocimiento de los derechos humanos y políticos de las mujeres, su participación masiva en actividades educativas y económicas, los cambios experimentados por las funciones sociales de ambos géneros, así como las estructuras familiares, son todos factores que constituyen la resolución social pacífica de la historia de la humanidad.
En los últimos cuarenta años se han producido profundos cambios de actitud, mentalidad y estructuras: las mujeres han logrado salir de la limitada esfera doméstica y entrar en el mundo profesional, asumiendo mayores responsabilidades en su vida profesional, educación, actividades asociativas, ect. Sin duda, la asimetría se mantiene en perjuicio de las mujeres, pero las cosas están cambiando.
Desafortunadamente, el aparente aumento de la participación de la mujer en la vida educativa y económica no ha venido acompañada ni de una redistribución de las responsabilidades familiares ni de la representación de las mujeres en las estructuras Económicas.
Las continuas discriminaciones directas e indirectas y las desigualdades en el mercado laboral en prejuicio de las mujeres, las altas tasas de desempleo, una infraestructura social insuficiente, una distribución desigual del tiempo y de las responsabilidades entre hombres y mujeres, la violencia y el acoso sexual, la reproducción de estereotipos distorsionados en los medios de comunicación y el doble rasero de la moral sexual, aun existentes en muchas regiones europeas.
LA SITUACION EUROPEA ACTUAL: LA POLÍTICA EUROPEA
El examen de la política europea en materia de igualdad de oportunidades merece atención especial pues la Unión Europea constituye un marco institucional en el que los Estados miembros pueden impulsar la acción y emprender iniciativas. La contribución de la Unión Europea a la promoción de la igualdad de oportunidades ha sido notable en los últimos 40 años. Desde su creación, la Comunidad Europea ha reconocido el principio de igualdad salarial, ha desarrollado un grupo coherente de disposiciones jurídicas encaminadas a garantizar los mismos derechos a hombres y mujeres de todas las esferas de la vida.
El tratado de Amsterdam, que entró en vigor el 1 de mayo de 1999, ha consolidado el marco jurídico en el que se ha incluido la igualdad de géneros y, por primera vez, ha declarado que es una prioridad de la Unión Europea y los Estados miembros.
SOLUCIONES Y PROPUESTAS PARA UNA MAYOR PARTICIPACIÓN DE LAS MUJERES
La participación de las mujeres adquiere actualmente carácter imperativo, no sólo en la Unión Europea, sino en todo el mundo. La Red Europea "Women in Decisión -Making" (1992-1996) ha elaborado una serie de argumentos que explican tal necesidad.
1. Refuerzo de la Democracia
En todas las sociedades la democracia está basada en la participación de todas las personas en la toma de decisiones. Las mujeres constituyen la mitad de la población y tienen derecho a estar representadas proporcionalmente para que la democracia funcione bien.
2. Aplicación del principio de la igualdad de género
La igualdad es un derecho humano universal. Hay que abolir la división del trabajo y los dobles raseros; tanto hombres como mujeres tienen derecho a participar en las mismas condiciones en los ámbitos privado y público, superando la exclusión histórica de las mujeres.
3. Uso eficiente de los recursos humanos
Las mujeres constituyen la mitad de los recursos mundiales de talento y capacidad, y su infrarepresentación priva a la sociedad del uso eficiente de los recursos humanos.
CONCLUSIÓN
El objetivo global consiste en alcanzar el equilibrio entre mujeres y hombres, en el que ambos grupos puedan estar representados en pie de igualdad y puedan participar equitativamente desde el punto de vista del acceso y la promoción. A título personal solo me queda por decir que aunque la mujer ha dado un gran paso en la igualdad ante el hombre aún nos queda mucho por hacer y que todas nos debemos hacer responsables y no conformarnos.
